
Energia
eólica
La
energía eólica es una variable
de la energía solar, pues se deriva del calentamiento
diferencial de la atmósfera y de las irregularidades de
relieve de la superficie terrestre.
Durante
el día el sol calienta el aire
sobre tierra firme más que el que está sobre el
mar. El aire continental se expande y eleva, disminuyendo así la
presión sobre el terreno y haciendo que el viento sople
desde el mar hacia las costas. La rotación terrestre,
la diferencia de temperatura y la presión atmosférica
tienen influencia en la dirección del viento. El contenido
energético del viento depende de su velocidad. Cerca del
suelo, la velocidad es baja, pero aumenta rápidamente
con la altura. Cuanto más accidentada sea la superficie
del terreno, más frenará éste al viento.
Sopla con menos velocidad en las depresiones terrestres y en
contrapunto con más sobre las colinas, pero en grandes
valles y terreno montañoso nos encontramos con el efecto
túnel que puede proporcionar buenas velocidades de viento.
No obstante, el viento sopla con más fuerza sobre el mar
que en tierra. Es por esto, que las mejores localizaciones para
las turbinas se encuentren en el mar, sobre colinas, cercanas
a la costa y con poca vegetación.
Existen
muy buenas razones para convertirse en propietario de aerogeneradores.
Las turbinas son una de las mejores inversiones del momento,
los propietarios obtienen un plus financiero y además contribuyen a proteger la naturaleza
contra la polución que se generaría al producir
energía por medios convencionales. De usarse una central
térmica alimentada con carbón, la producción
de un aerogenerador de gran tamaño supondría para
el medio ambiente su polución con toneladas de dióxido
de azufre, compuestos nitrogenados, dióxido de carbono,
partículas en suspensión y polvo negro.