
Celdas
solares
Las
celdas solares son fabricadas a base de materiales que convierten
directamente la luz solar en electricidad. Hoy en día,
la mayor parte de celdas solares utilizadas a nivel comercial
son de silicio (símbolo químico: Si). El silicio
es lo que se conoce como un semiconductor. Este elemento químico
se encuentra en todo el mundo bajo la forma de arena, que es dióxido
de silicio (SiO2), también llamado cuarcita. Otra aplicación
del silicio semiconductor se encuentra en la industria de la microelectrónica,
donde es empleado como material base para los chips.
Estructura
de una celda solar
Las
celdas solares de silicio pueden ser de tipo monocristalinas,
policristalinas o amorfas. La diferencia entre ellas radica en
la forma como los átomos de silicio están dispuestos,
es decir, en la estructura cristalina. Existe, además,
una diferencia en la eficiencia. Por eficiencia se entiende el
porcentaje de luz solar que es transformado en electricidad. Las
celdas solares de silicio monocristalino y policristalino tienen
casi el mismo y más alto nivel de eficiencia con respecto
a las de silicio amorfo.
Una
celda solar típica está compuesta de capas. Primero
hay una capa de contacto posterior y, luego, dos capas de silicio.
En la parte superior se encuentran los contactos de metal frontales
con una capa de antireflexión, que da a la celda solar
su típico color azul.
Durante
la última década, se ha estado desarrollando nuevos
tipos de celdas solares de materiales diversos, entre las que
encontramos, por ejemplo, a las celdas de película delgada
y a las celdas de CIS (diseleniuro de indio de cobre) y CdTe (telururo
de cadmio). Éstas están comenzado a ser comercializadas.
Si necesita
informacion adicional, o tiene alguna consulta, no dude contactarnos